Reseña Histórica

1.En 1964 el Banco Central de Costa Rica dio su autorización para que el Banco Anglo Costarricense estableciera una cartera crediticia de un millón de colones, destinados a conceder préstamos a estudiantes de educación superior. Un año después, el Banco amplió la cartera a 2 millones de colones y así siguió su labor durante los años siguientes. La participación del Ing. Claudio Antonio Volio, Gerente del Banco en esa ocasión, fue clave para iniciar y darle continuidad a ese programa en el Banco Anglo.

2.En 1973, se crea la Ley N°5167 “Creación del Fondo Nacional de Préstamos para Educación, FONAPE, la cual se originó en un proyecto presentado por el Lic. Francisco Morales Hernández, en 1971. FONAPE se creó como una dependencia del Banco Anglo Costarricense, en principio iba a depender del Ministerio de Educación Pública, pero eso se modificó mediante negociaciones llevadas a cabo por el Gerente del Banco Anglo Costarricense y el diputado Francisco Morales. El capital inicial de FONAPE era de 15 millones de colones. Además tenía asignado el 5% de las utilidades netas de todos los bancos comerciales del Estado y una subvención estatal de 6 millones de colones, distribuida entre los años 1974, 1975 y 1976.

3.Mediante Ley N°6041 del 18 de enero de 1977, se creó la Comisión Nacional de Préstamos para Educación, CONAPE, como entidad estatal de desarrollo, con la misión de financiar carreras y posgrados de estudiantes costarricenses de escasos recursos económicas. Inicialmente, CONAPE nació como un ente adscrito al Ministerio de Educación Pública; en 1985 se convirtió en institución semiautónoma del Estado.
En 1978, CONAPE se afilió a la Asociación Panamericana de Instituciones de Crédito Educativo, APICE , con sede en Bogotá, Colombia. En 1989 y en el 2001, por periodos de dos años, la Institución presidió la Junta Directiva de APICE .

Desde 1977 hasta el 15 de Febrero 2016, CONAPE ha financiado a 106.862 estudiantes costarricenses,  en las disciplinas académicas más importantes para el desarrollo del país. Su proyección hacia el futuro comprende la meta de convertirse en una herramienta financiera clave en el financiamiento de la educación superior costarricense.